01 Fiel al objeto
El gemelo 3D tiene que coincidir con la pieza real: sus medidas, su material, cómo su acabado recoge la luz. Medimos y referenciamos el producto físico, no esculpimos una idea de él. Un render que favorece se descubre en cuanto se abre la caja, y la devolución cuesta más que la maqueta.
02 Fijo o en movimiento
Imágenes fijas para el catálogo, y giros de 360°, vistas explosionadas o cambios de material para web y redes. Un solo modelo fiel te da todos los ángulos y todas las variantes — encuadrado para cada formato, no recortado de un máster.
03 Sin repetir sesión
Con el modelo hecho, un nuevo color, un nuevo ángulo o un nuevo escenario es un cambio de ajustes, no otro día de producción. Además cubre lo que una cámara no puede: un producto aún sin fabricar, o una pieza que no puede viajar al estudio.